Domingo de barra



Culpabble esel pegamentro ahoras de quer sew mmeatraascquen losdesod.


Que invento este, el del pegamento de barra. Seguro que cuando a alguien se le ocurrió esa fascinante forma de pegar pacíficamente, no pensaba en los efectos que podría causar. Aunque también podrían haberlo hecho al revés, y programar los procesadores de texto convencionales para poder teclear después de pegar sobre papel convencional.

Tarde de barra, manualidades varias.

Renglones

sueltos,

renglones en blanco.

Que apuntan antes de caer, más pesadamente que por sí solos. Con una gruesa capa de pegamento, que los deje almohadillados. Quitarle voz a esas líneas, sobreescribirlas de silencio. Yo que no sé leer entre líneas, debo hacerlo así. Suprimir lo que no me guste, y observar la armonía del texto. Reponer los detalles que entorpecieron todo, y reenviarme yo mismo las cartas.

Para no tener que pensarlo, se sustituyen. Entonces notarás que compensan todas las vueltas que evitas al ponerlo en claro, a los nervios de leer entre líneas mientras todos siguen el ritmo.

Si ya sabes que aunque digan que sí, no van a esperar por ti.

Medolía



Pasa, siéntate

Bébete esto

Este mundo está hecho con cubitos de rencor, pero no hace falta que lo tengas en cuenta. Puedes dejar que al mundo se le escape el aire por el hueco que quede en tu lugar, mientras riegas mi inquietud.

Descálzate, quiero pies

Qué guapa estás sin maquillar.

No guardes silencio, es mayor así el cubito que si intentas formarlo con el agua de todo un mar. No va a entrar en tu hueco, por pasarse de grande, y de todos modos el aire se le va a escapar.

Tranquila

Lo que yo pienso cada vez que te pienso, es algo que ya no es. Porque en lo que pienso es pasado. Pasado porque ya lo sé, pero no ocurrió.

No te preocupes si se hace tarde, te acompaño

Me dedico a buscar el mismo canto, en otra jaula. Para volver a llevarte a lugares fantásticos, y abrir la puerta de la jaula, para escuchar tu melodía. Sin barrotes de por medio, con aquellas noches frías y claras, como esta, de acompañamiento. Y espero que no te parezca mal, si al verlo en segunda persona te sientes protagonista. Me dirijo creyendo que, a parte de no leerlo ni por probabilidades, ni por gusto ajeno, no vas a identificarte con mis sujetos.

No has sido capaz de perderte entre tus propios versos, ni has escuchado todo aquello que yo estaba escribiendo. De camino al acomodador, has roto la entrada en trocitos. Y te los has comido. Es por eso que no puedo ya recomponerlos, pese a que la película haya dado ya comienzo.

Esta es la fe de erratas de mí, por si lo lees. No te lo creas, lo dicho sale de ti, pero no es necesario que lo tomes en serio. No va dirigido, no tiene objetivo.Mi error es no encontrarlo, y buscar sin resultado la melodía que tú perdiste. Perfección del ayer, es error del hoy; cuando cosas como cambian.

Como quieras, pero está lloviendo

…y salió por la puerta,
No por la ventana como siempre antes
Como nunca desde entonces.

Se fue y se lo llevó todo. Mi lamento es por esa melodía.

POEMA 12

Mejor de lo que yo lo hubiera podido decir: Oliverio Girondo



Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.


Textura lingüística


Lentamente beber de ti en cada despedida. Apartarte el flequillo para sorberte lentamente. Saboreando cada pequeño instante, sabiendo que siempre puede ser la última vez. Con la lentitud de una planta carnívora, y la firmeza de lo inseguro. No parar de pensar, en el valor de lo que tengo. Que si ya de por sí es ese cuando lo tienes, no quieres ni pensar cual será su valor cuando lo pierdes. Y ser reflejado en.

Cuando era, era reflejado en ti. Ahora ya no soy, ya no lo soy.

Parecidos

Podía verse desde muchas partes. A mi me gustaba especialmente observarla desde el árbol situadoa dos metros de las escaleras que bajan a las cocinas. Los lunes a las 17:00 el césped recibía su corte de rigor, mientras ese ruido me hacía quedar absorto completamente. Aislado de cualquier llamada del mundo exterior, y lanzando miradas suaves al ritmo que ella marcaba. Afilaba la vista para escudriñar hasta el último detalle posible desde las sombras de un árbol un poco peculiar. Parten del suelo 3 grandes troncos, que a la altura de 1 metro tienen la separación perfecta para permitir encajarte y observar por encima de las ventanas. El ser descubierto es encubierto por la cortina de hojas permanente que cae de los árboles que la separan de su libertad. De nuevo esmalte escarchado y movimientos rápidos y cortos de su rotulador. La atracción precede a una colisión, cuando ésta predomina sobre el resto de fuerzas. Pero no encendamos todavía la alerta, solo se parece un poco a ti.

Titubeantes

Perdimos el miedo a tocarnos cuando descubrimos que mi era para tu, y eras para

Aguantad, paredes

Acababa
len
ta
men
te
con los posos de chocolateados de mi no café, y salía disparado hacia la ducha. Estaba siendo un buen despertar. Antes de desayunar ya había hecho 3 de mis 10 tareas pendientes, que después resultaron ser 6, porque 4 no tenían una solución posible a tiempo. Con razón tenía prisa. La ropa volaba y mis brazos se pudieron desentrelazar hábilmente para acabar por subirme los vaqueros, que ya no saben a dónde aferrarse.

Una
cortina
de fragancias
superfluas,
solo para disimular la verdadera “personalidad” de homo sapiens sapiens, y listo.

Ya llegando, comienza a amanecer. Los primeros rayos del día pegan fuerte, pero el aire que contacta con la cara a esa velocidad se agradece.

...


Lo que restó del día ha sido calor, y vueltas. Vueltas a la misma idea, a la idea de siempre. Al entrar por la puerta huele a ti, como siempre que llego.
No hay sorpresa(!!!)s como las de antes, hay una nueva, que ya ha dejado de ser sorpresa. Tu ausencia parece sentirse hasta en las paredes, que rezuman en silencio como llorándola. Ya les he dicho yo que estás bien, que no se preocupen. Que sonríes en otras partes, y que no echas nada de menos. Pero no parece haberles sido suficiente. Dicen que cuando faltas tú, les falla la resistencia. Falta interior, falta fuerza en su estructura. Cuando brilla el vaho, al
subir la luna por el fondo de nuestro laa....argo pasillo, no pienso en la mierda de aislante que tiene al otro lado el muro este. Creo que es lo único que brilla después de atardecer, desde que tu ojos no miran hacia nuestro sitio.
Y prefiero observar las gotitas, tumbándome en un extremo de él, sobre la colchoneta inflable de algún que otro verano. A pasar una tormenta más de esas, que se dan entre semana, sin poderme sobresaltar contigo. El problema es que sin tí, todo tiende a

de r r
u
m
ba r
se..




Intermedios

Me dormí el último día que estuviste junto a mí. Ahora no quiero despertar, y sigo soñando. Me gusta soñar en las noches agradables, mientras miramos las estrellas. Como cuando hacían nuestras orejas ventosa, tu izquierda con mi izquierda. Mientras el frío del césped subía por debajo de tu camiseta. Esperando ver alguna fugaz, para pedir ambos el mismo deseo. Que no se estropeara nunca, lo que tenemos. O teníamos, desde que habíamos hecho uso de nuestra razón. Algo tan ideal, tan surrealista, tan perfecto… algo que parecía increíble desde fuera, e imposible desde dentro. No recordábamos lugar de encuentro, ni primeras impresiones. Aunque lo hiciésemos, había cambiado todo tanto… Fíjate, yo ya volví a perderla, mi razón. Es curioso, conocerte desde que empecé a tenerla. Gustarme tu nombre, y no saber porqué. No hacerme preguntas de nada, porque lo siento natural. Perderme en tu boca sin razón, y perderla dentro de ella. Hacerlo despacito, dedicarte el tiempo que mereces. Que si no lo es todo, es más del que tengo. Susurrarte: quédate. Una y otra vez.
Te hacían ilusión las fotos de aquel tiempo, pasado. Las sonrisas inocentes, nuestras. Y ahora las acariciabas como para quitarles un polvo que no tenían, seguían siendo inocentes. Seguían siendo nuestras, seguía queriendo que la tuya fuera mía. Seguía y seguía. Lo hacías con un cariño como añorante. Pero yo sigo viéndolo todo igual, te miro a ti y pienso que todo podría seguir siendo perfecto. Algún día podría amanecer, y yo despertarme del recuerdo. Levantar los párpados para observar tus ojos, susurrantes. Que el césped ya estuviera más aplastado que mi mano, tu almohada improvisada. Que tú me vieras como me veías antes, y olvidar nuestros intermedios.

Eco de silencios

Encapotándose el cielo, mirando el camino que recorrimos, de vuelta. De nuevo es tarde, pero ya anochece antes. Me gusta la noche aquí, porque descubre sabores. Inlumina las estelas que quedaron a tu paso un buen día por aquí. Siguen los parque vacíos, más vacios. Y yo tirando puñados de estrellitas sin ningún mensaje escrito. Husmeando por todas partes, como buscando tu rastro.


Dónde quedaron aquellos, nuestros días de barro. En los que tú caías para sonreir inmediatamente embadurnada, mientras yo te ayudaba a levantar. Aquellos en los que te preocupabas por mi bienestar, mientras a ti te llovía y yo estaba al borde de la deshidratación. Y tú advirtiéndome, que querías verme llegar entero. Esa telepatía nuestra, dónde quedó?


Quizá la hayas empaquetado y mandado de mudanza, a cualquier parte. Ahora es el momento en que quieres olvidarlo todo, y flotar por otras atmósferas. Siempre respiras lo mejor de cada una, para después hacer oídos sordos. Oidos que hieren.


Yo solo pude sentirme seguro cuando gracias a mí, tú podías hacerlo de ti misma.


Mudanzas extraviadas, que luego vienen a ser recordadas con una mirada. Y nuevo ciclo. Ahora que volvía a tener algo de oxígeno vuelves a revolotear por mi atmósfera para llevarte lo mejor de ella, volviéndome a dejar sin oxígeno. Que ni lamentarme puedo suspirando, por todo lo que te has llevado, al irte tú. El sonido de mis pensamientos, ya no puede viajar… porque no hay medio por el que propagarse en mí. Hoy tengo que plasmarlos aguantando la respiración. Sin cronómetros, no tengo rival. Inerte intento seguir escribiéndote letras, que puedan hablar por mí. Que intentan decirte lo mucho que se nota tu ausencia… que cala como un escalofrío constante. Y que tienen como respuesta el eco del desprecio, tu silencio.


Christian, the lion

Sea o no una leyenda, tiene un mensaje.


Traducción de los subtítulos


Estas dos personas criaron un cachorro de león, y lo llamaron 'Christian'.

Lamentablemente se hizo muy grande para que ellos pudieran seguir cuidando de él, así que decidieron liberarlo para que viviera como un león salvaje.

Después de 1 año decidieron viajar a África para visitarlo.

Se les dijo específicamente que el león no los iba a recordar.

Este vídeo fue tomado cuando se encontraron con él.






Vencidos

Para una vez, y después de todo.

Después de tanto

Tanto después

Los había vencido yo solo.

Ya no hacía falta que me ayudaras a nada.

No necesitabas prenderme,

llevaba conmigo el fósforo

como buen deleitante

Siempre lo tenía, pero esa barrera...

Hasta entonces, lo impedía.

Me sabía tu mapa,

y los pasos se describían ante mí.

Lo había soñado muchas veces.

Como tantas antes observé,

en el reflejo de otros,

dejó de importarme el resto.

Nada.

Para mí fue asombrosa, la forma

tan natural que habíamos tomado

después de tanto pensarlo

Y no quería conocer cuándo

ni cómo iba a parar mi exploración

Porque en vencerlo estaba, el comenzar

Y en tí estuvo

que tuviera o no final.

Vivir





Incomprensiblemente

intermitente,


inconstante,


efímera,


fugaz,


voluble,


mudable,


veleidosa,


antojadiza,


y a la larga...


frívola,


incomprensiblemente.

Apestar

Poverty Sucks (la pobreza apesta)

A quién puede servirle este lema

y para qué?




Pobres de espíritu...

Re paseando

Los trailers se doblan


Y no de idioma


Con alguna dificultad


De 4 ejes .


El Sol avisa


Su descanso


Penetrando horizontal.


Ahí está el banco


Una vez más


Siendo re”paseado”


Por un índice cualquiera


Quizá nadie vea


Lo hay cada vez que paso


Junto a ese amargo banco.


De brillos


De tiempos


De silencios


De colores


De intermedios


Muy largos.