Finalizándose

Mi apetencia no es, dentro de lo material, de concepciones hedonistas. Ahora bien, sin ser éste modo alguno incorrecto de alcanzar la felicidad, es la mejor manera de prevenir la animalidad predominante. Aquella al menos, derivada de las pasiones comunes. Siendo así de rigurosos, podría parecer que se trata de una personalidad satisfecha con su insatisfacción; claro que también se puede entender ésta como un dogmatismo que a lo único que da lugar es a una irretornabilidad de cualquier arquetipo ideológico capaz de errar. Ejemplarmente, puede considerarse lo mejor. Aun así naturalmente, es posible que haya que resignarse también a caer en pasiones, pese a que puedan reportar incursiones trágicas. De un modo u otro, con o sin sufrimiento, terminaría todo igualmente por finalizarse.

6 comentarios:

Dashina dijo...

Dejarse llevar o no por las pasiones no debe ser algo a analizar, sino a elegir cada uno, pues si es propia elección, cualquiera de las dos variantes puede llevar a la felicidad.

Besos!!!

nube dijo...

a veces es inevitable sufrir... pero quien no se arriesga no vive (o eso dicen... :D)

el mercader dijo...

La animalidad no procede de las pasiones comunes, sino de la sumision, obsesion y dependencia de las mismas.

Un abrazo muy fuerte

Shunyata dijo...

Toda pasión tiene su encanto....
Un saludo

Mi Chica dijo...

Mejor que sea sin sufrimiento...

muuá!

MâKtü[b] dijo...

por suerte o por desgracia, pero absolutamente todo se acaba...

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