Sí, ahora lo entiendo! Los planes más perfectos que nunca haya tenido, surgieron como un reto. Surgieron imprevistos, de repente. Sería estúpido pensar que llegarían a realizarse; eran demasiado buenos. Que se torciesen las cosas en determinadas partes de lo previsto, era tan probable que sólo alguien perdídamente estúpido podría aferrarse a las posibilidades de que fuera milimétricamente todo perfecto. Pero ahí estaba el reto. Confiar en que nada sucediese, esperar. Esperar a que nada se torciese en nuestra bomba de amor, de amor de relojería.
El reto es resistir, aguantar. Es no pensar en cómo lo haces, pensar tan sólo en que ahora eres feliz. Equivocar una estrella fugaz con un guiño del destino; aunque no todo vaya a salir bien porque lo digan mis deseos. Soplar, soplar muy fuerte y contar hasta un millón cada vez que se tensa todo. Se me desgarra la esperanza sólo de pensar en no poder borrar de mi mente tu presente nunca.
Me imagino corriendo, en un film defectuoso. En tercera persona escucho cualquier sinfonía, mientras me imagino corriendo. Me alejo, me alejo mucho; pero sólo tan lejos como podría llegar corriendo. Corro en dirección opuesta a la que me sugiere toda la parte de mí que no es cerebro. No importa, no importa perder el reto. No importa no soportar a tu lado el no poder superarlo.
Si alguna vez te vuelvo a ver, comprenderás por qué no tengo pupilas. Llorarán mis manos, cosidas ambas, entre nosotros. Mientras las tuyas se acicalarán tu pelo, como si yo no te estuviera viendo. Sonarán clarinetes melancólicos, y al volverte veré otros labios pegados en tu frente. Sonará una séptima disminuida, y conseguiré fingir normalidad.
Estaré perdido, frente a ti. Pero ni siquiera lo notarás. Es un defecto saber mentir. Es un error pensar que lo mejor es que nunca más nos devoraremos nuestras pupilas a solas.
Drive Through
[Tengo aún pendiente el visitarles con calma; lo sé.]
A veces me encuentro terriblemente orgulloso de haberte conocido; y otras veces temo el que pueda llegar el día en que no pueda hacerlo. Si no el haberte conocido, sí el haberme fijado en ti. El haberte descubierto; el habernos descubierto. Al menos empezado a descubrirnos. Eres perfecta, en todos los sentido. Para mí lo eres, porque te recuerdo como cuando eras niña. Lo eres porque no has crecido. Quiero mantener así tu recuerdo. Me gustas inocente, me gustas sorprendida. Y ahora, muy poco me queda de eso.
Mark Webber consiguió ayer su primera victoria en F1; después de disputar 130 grandes premios. Esto viene a significar que desde que comenzara su andadura en el equipo Minardi hace 7 años, nunca había conseguido ganar. Pero es que ayer, también hizo la primera pole de su vida.
Lo curioso del caso, por poco que parezca tener que ver, es que a Mark Webber antes de ganar no se lo pusieron del todo fácil. Puede parecer a simple vista sencillo, que cuando uno hace todos los esfuerzos para llegar hasta la primera posición en la parrilla de salida, durante la carrera no sea inaudito mantener esa primera plaza hasta finalizar. Pero su mérito no acaba ahí; pues cuando marchaba primero fue sancionado por un "toque" con otro piloto; lo cual le hizo retroceder varios puestos.
Y el mensaje no está en si fue justa o no su penalización; ni en si su Red Bull tenía la suficiente velocidad como para volver a pasar a los corredores que le habían adelantado mientras cumplia con su penalizacion; sino en que él lo hizo.
Puedes tener todas las de ganar, y perder. Pese a ello, Webber lo consiguió.
Muchos de los que se hicieron eco de esto lo verían como un lance de carrera o algo así. Pero seguramente pocos fueron los que se imaginaron toda una vida luchando por alcanzar un puesto del que de repente te ves desbancado. Cuántos de ellos mantendrían ese ímpetu por remontar y conseguir alcanzar aquello por lo que desde un principio estaban luchando?
Es probable que durante nuestra persecución, encontremos diversos obstáculos que nos dificulten la obtención de nuestros objetivos. Pero no hemos de reprimirnos ante ellos, por poderosos que parezcan. Con perseverancia, paciencia y buen pulso seguro los alcanzamos a realizar; o al menos no perdemos las posibilidades de hacerlo, por pocas que sean.
He esperado tanto tiempo, que aunque intente asustarme... seguir tu estela no me atemoriza. Por inalcanzable que parezca, sé que eres para mí el único deseo. Mi causa y fin. Mi esperanza. Aunque ahora tenga que preguntarme todas estas cosas extrañas, sé dónde está mi bandera a cuadros. Diga lo que diga la lógica, que es contraria a esto, lucharé porque olvidemos ambos. Y el día que eso ocurra, no habrá sido tiempo perdido; porque el tiempo que reste, servirá para curarnos de todo lo que nos hemos herido.
(la imagen no tiene ningún propósito machista)
A veces me encuentro terriblemente orgulloso de haberte conocido; y otras veces temo el que pueda llegar el día en que no pueda hacerlo. Si no el haberte conocido, sí el haberme fijado en ti. El haberte descubierto; el habernos descubierto. Al menos empezado a descubrirnos. Eres perfecta, en todos los sentido. Para mí lo eres, porque te recuerdo como cuando eras niña. Lo eres porque no has crecido. Quiero mantener así tu recuerdo. Me gustas inocente, me gustas sorprendida. Y ahora, muy poco me queda de eso.
Mark Webber consiguió ayer su primera victoria en F1; después de disputar 130 grandes premios. Esto viene a significar que desde que comenzara su andadura en el equipo Minardi hace 7 años, nunca había conseguido ganar. Pero es que ayer, también hizo la primera pole de su vida.
Lo curioso del caso, por poco que parezca tener que ver, es que a Mark Webber antes de ganar no se lo pusieron del todo fácil. Puede parecer a simple vista sencillo, que cuando uno hace todos los esfuerzos para llegar hasta la primera posición en la parrilla de salida, durante la carrera no sea inaudito mantener esa primera plaza hasta finalizar. Pero su mérito no acaba ahí; pues cuando marchaba primero fue sancionado por un "toque" con otro piloto; lo cual le hizo retroceder varios puestos.
Y el mensaje no está en si fue justa o no su penalización; ni en si su Red Bull tenía la suficiente velocidad como para volver a pasar a los corredores que le habían adelantado mientras cumplia con su penalizacion; sino en que él lo hizo.
Puedes tener todas las de ganar, y perder. Pese a ello, Webber lo consiguió.
Muchos de los que se hicieron eco de esto lo verían como un lance de carrera o algo así. Pero seguramente pocos fueron los que se imaginaron toda una vida luchando por alcanzar un puesto del que de repente te ves desbancado. Cuántos de ellos mantendrían ese ímpetu por remontar y conseguir alcanzar aquello por lo que desde un principio estaban luchando?
Es probable que durante nuestra persecución, encontremos diversos obstáculos que nos dificulten la obtención de nuestros objetivos. Pero no hemos de reprimirnos ante ellos, por poderosos que parezcan. Con perseverancia, paciencia y buen pulso seguro los alcanzamos a realizar; o al menos no perdemos las posibilidades de hacerlo, por pocas que sean.
He esperado tanto tiempo, que aunque intente asustarme... seguir tu estela no me atemoriza. Por inalcanzable que parezca, sé que eres para mí el único deseo. Mi causa y fin. Mi esperanza. Aunque ahora tenga que preguntarme todas estas cosas extrañas, sé dónde está mi bandera a cuadros. Diga lo que diga la lógica, que es contraria a esto, lucharé porque olvidemos ambos. Y el día que eso ocurra, no habrá sido tiempo perdido; porque el tiempo que reste, servirá para curarnos de todo lo que nos hemos herido.
(la imagen no tiene ningún propósito machista)
Que no
Que no te tiemblen las piernas de miedo
Que no se estampen en tu boca otros labios
Que no te sientas solamente acompañada
Que no seas tan sólo materialmente feliz
Que no lleguen malas noticias
Que no hieran tus palabras
Que no sepa nadie lo que yo sé de ti
Que no se te acabe la suerte
Que no creas que lo mejor es crecer
Que no dejes de valorar lo insignificante
Que no te abandones
Que no dejes de ser tan cabezota como siempre
Que no te convenzan
Que no pierdas la inocencia
Que no te creas lo que digan
Que no te dejes llevar
Que no tengas complejos
Que no mientas si no es en broma
Que no te creas he cambiado
Que no dejé de quererte
Que no dejé de escribirte
Que no me mires con tristeza
Que no me enseñes lo que no es mío
Que no vuelvas cantando
Que no me hagas caso en nada
Que no tengo razón
Que no dejes de ser feliz
Que no importa lo que cueste
Que no te cambien el humor
Que no caigas en la rutina
Que no pienses cuando sientas
Que no te preocupes tanto por mí
Que no olvides divertirte
Que no me canso de esperarte
Que no hay noche en la que no brilles
Que no quiero tangos
Que no quiero lunas
Que no quiero nada
Que no quiero dejar de quererte
Que no me convenzo
Que no hay forma
Que no hay noche sin soñarte
Que no debería hacerlo
Que si te quiero.
Que no se estampen en tu boca otros labios
Que no te sientas solamente acompañada
Que no seas tan sólo materialmente feliz
Que no lleguen malas noticias
Que no hieran tus palabras
Que no sepa nadie lo que yo sé de ti
Que no se te acabe la suerte
Que no creas que lo mejor es crecer
Que no dejes de valorar lo insignificante
Que no te abandones
Que no dejes de ser tan cabezota como siempre
Que no te convenzan
Que no pierdas la inocencia
Que no te creas lo que digan
Que no te dejes llevar
Que no tengas complejos
Que no mientas si no es en broma
Que no te creas he cambiado
Que no dejé de quererte
Que no dejé de escribirte
Que no me mires con tristeza
Que no me enseñes lo que no es mío
Que no vuelvas cantando
Que no me hagas caso en nada
Que no tengo razón
Que no dejes de ser feliz
Que no importa lo que cueste
Que no te cambien el humor
Que no caigas en la rutina
Que no pienses cuando sientas
Que no te preocupes tanto por mí
Que no olvides divertirte
Que no me canso de esperarte
Que no hay noche en la que no brilles
Que no quiero tangos
Que no quiero lunas
Que no quiero nada
Que no quiero dejar de quererte
Que no me convenzo
Que no hay forma
Que no hay noche sin soñarte
Que no debería hacerlo
Que si te quiero.
Limón
Noches con sabor a limon, con un litro de helado para dos. Muchas sonrisas, sustituidas por su recuerdo. Me preocupa pensar, a parte de no poder con todo el helado, que llegue a rechazarlo. Todo lo que soy y lo que fui, me hace sentir ahora a la deriva. Pues está igual o más lejos que siempre, empapado en melancolía. Pero noto en tu sonrisa un gesto que desconozco; y creo que es porque nuestra cuenta atrás ya no es la misma. No observamos las mismas estrellas en nuestro.
Quizá porque sabes que es sólo por ti
que lo daría todo,
te confías y me olvidas.
Quizá porque sé que es sólo por ti,
te recuerdo lo que siento.
Haz lo que más quieras el tiempo que resta,
y llámame cuando te apetezca;
es probable que yo siga aquí bocarriba,
dibujándote entre las estrellas.
De no estar, piensa que habré salido un momento.
Es difícil, aunque intente confiar en ello, olvidarte.
Intentaré hacerlo antes de que pienses
en quién te quiso/quiere siempre, incondicionalmente.
Quizá porque sé que si vuelves y no me he ido,
volvería a dártelo todo confiando en ti,
olvidando lo que me estás haciendo.
Quizá porque sabes que es sólo por ti
que lo daría todo,
te confías y me olvidas.
Quizá porque sé que es sólo por ti,
te recuerdo lo que siento.
Haz lo que más quieras el tiempo que resta,
y llámame cuando te apetezca;
es probable que yo siga aquí bocarriba,
dibujándote entre las estrellas.
De no estar, piensa que habré salido un momento.
Es difícil, aunque intente confiar en ello, olvidarte.
Intentaré hacerlo antes de que pienses
en quién te quiso/quiere siempre, incondicionalmente.
Quizá porque sé que si vuelves y no me he ido,
volvería a dártelo todo confiando en ti,
olvidando lo que me estás haciendo.
5:08 a.m

Hoy tampoco era día de pensar, pero bueno. Digamos que mi calendario dejó de marcarlo la luna hace tiempo. Supongo que ahora en vez de despertarme el canto de los corrales, ha pasado a despertarme el fla fla fla de los murciélagos. Tengo un nido de ellos. Me gusta porque asustan cuando se acercan volando de frente; y no te das cuenta de lo grandes que son hasta que no los tienes casi en las narices. Siempre antes de alcanzarme, baten las alas y se alzan sobrepasándome por encima. No querrán tener que irse a pinchar la rabia, después de uno de mis muerdos.
Muchas veces alcanzo a escuchar parte de sus emisiones, es extraño. Más que el resto del año, durante el verano tengo mi ventana abierta durante las noches. Algo así, como para que salgan los míos. Mientras tanto callo aquí, sentado observando siempre la misma estrella. Últimamente está saliendo más tarde, y por eso tardo yo más en acostarme. Hasta que no me puede el sueño, tengo que permanecer escuchándola respirar. A veces le escribo, por detrás de la luna; porque sé que aquel lugar nunca se ilumina.
El día que lo haga, será porque la luna también gira al revés. Pero hasta entonces, sólo puedo llegar hasta allí cuando cae el Sol, aunque no del todo. Mientras sale y no la luna; eso que llaman... atardecer; compartiéndose ambos. Siempre el mismo frío, uno ya cree acostumbrarse. Pero no, cada vez que vuelvo lo siento como si fuera nuevo. Y los días que no es nueva, al menos tengo el consuelo antes de partir de poder perderme entre el ocaso con luna. Que de otro modo sería cálido, suficientemente como para luego no encontrar frío el lugar desde el que te escribo. Pero entonces también es cierto, que de otro modo... quizás no tendría que escribírtelo tan lejos; porque entonces sería que puedo decirlo; susurrártelo al oído hasta que vuelva a salir la estrella, y dormir tranquilo mientras siento tu respirar cerca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
