Pterodáctilos

Como nunca me ha pasado, no sé hacerlo. No sé quererte. Las cosas tristes, duelen porque son tristes; pero me he dado cuenta de que también hay cosas alegres que duelen. No estoy refiriéndome al diafragma cuando no puedes parar de reír... sino al propio estómago. Ya no son mariposas las que revolotean, ni siquiera hace falta una visión completa de ti. Basta imaginarte para que algo así como un montón de pterodáctilos se arremolinen como queriéndome hacer explotar. Me pongo muy nervioso, y a lo largo del día puedo llegar a pensarlo millones de veces. Tanto, que agobio. Agobio porque no sé. No sé medir hasta dónde te quiero y hasta dónde no... o las horas a las que debo hacerlo. No he aprendido a aceptar que las cosas son como son, por muchas veces que te lo explique yo, soy el que menos lo entiende. No es que la asiduidad sea escasa, o que se trate de un fenómeno nuevo. Lo innovador es que ahora la recursividad escale en la gravedad del fenómeno hasta alturas insoportables. Y no, ya estoy más que avisado, no dejaré que llegue a ocurrir. Yo he de protegerte, sí... pero solo hasta donde tú me dejes. Y estaré siempre, pase lo que pase, para cuando vuelvas... aunque ni siquiera te hayas ido. Si consideras que no tengo por qué aconsejarte en algo, o que no he de dar mi opinión... te miraré con una sonrisa irresoluta, y me lanzaré a abrazarte. Porque tú te crees que yo estoy enamorado de muchas cosas. Sí. De todas esas cosas buenas que sabes hacer, de los reflejos del sol en tu pelo, del brillo de tus pupilas al anochecer... Pero te equivocas, no es lo que más me gusta de ti. En realidad, lo que yo adoro, y por lo que no te cambiaría por nada... es solo por una cosa. La que peor haces. Tu mayor defecto. Y como todavía no he encontrado ninguno... y ya estoy sobreponiéndolo a todas tus virtudes, creo que debería preocuparme. No hay nada que pueda separarme de ti, ni lo habrá, porque yo muero por ti, íntegra.

8 Disquisiciones :

Lunna Golightly dijo...

Qué bonito :) Eso es amor ^^

Ross Shakesheave dijo...

Me quedo con esto:
"Yo he de protegerte, sí... pero solo hasta donde tú me dejes. Y estaré siempre, pase lo que pase, para cuando vuelvas... aunque ni siquiera te hayas ido."
Cuántas veces he pensado eso mismo... Hoy me has recordado muchas cosas. Gracias por tu entrada (:

Alex B dijo...

Puede que nunca encuentres ese defecto... y que ese sea el defecto.
Un beso.

Anónimo dijo...

Me gustaría que alguien me escribiese algo así como que "no hay nada que pueda separarme de ti", "no tengo mariposas en el estómago sino pterodáctilos"...

Yo creo que no se trata de medir el amor. Se siente y ya está, más o menos, pero no hace falta coger un vaso y ver si se llena con todo el amor que desparramamos por ahí... En el momento en el que piensas si quieres o no, es cuando vas a dejar de hacerlo.

Como diría una canción de Fito y los Fitipaldis... "déjate llevar".

Me has sorprendido, no has actualizado sólo en martes, lo cual, me alegra sobremanera :)

Besos misteriosos

Javi dijo...

Es curioso, que al final se pueda querer a alguien más por sus defectos que por sus virtudes, normalmente, éstas son las que te gustan y los defectos se aceptan, intentan corregirse o se vive con ellos.

He acabado un poco intrigado también, la verdad.

MâKtü[b] dijo...

Conozco a esos "Pterodáctilos"... malditos...

Ela dijo...

no sé quererte....
es extraño no? esa forma particular que tenemos de sentir y desear por completo

Anónimo dijo...

¿Cuando actualizas? Se te echa de menos... :(

Besos misteriosos

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